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Si estás embarazada y notas un dolor que sale del glúteo y baja por la parte de atrás de la pierna, es muy posible que sea ciática. La ciática en el embarazo es una de las molestias por las que más nos consultan en la clínica, sobre todo a partir del segundo trimestre. La mayoría de las veces mejora con pequeños cambios en el día a día, algunos ejercicios sencillos y, cuando hace falta, fisioterapia. Y en casi todos los casos desaparece después del parto.

Te contamos cómo reconocerla, qué puedes hacer en casa y en qué momento conviene que te vea un profesional.

¿Qué es la ciática y por qué aparece durante la gestación?

El nervio ciático nace en la zona lumbar, cruza el glúteo y recorre la pierna por detrás hasta el pie. Cuando algo lo irrita o lo presiona, duele a lo largo de ese recorrido. Eso es la ciática.

Durante el embarazo se juntan varias causas. La relaxina, una hormona que prepara la pelvis para el parto, hace que los ligamentos sean más elásticos, y la zona lumbar y la pelvis pierden algo de estabilidad. Al mismo tiempo, a medida que crece la barriga el centro de gravedad se adelanta y la curva lumbar se acentúa, así que la musculatura de la espalda trabaja más de la cuenta y se carga.

A todo esto se añade el peso del bebé, la placenta y el líquido amniótico, y unos abdominales y glúteos que, estirados por la barriga, sujetan peor la pelvis. Si además hay un aumento excesivo de peso, la carga sobre la espalda y la presión sobre el nervio ciático son todavía mayores. Por eso el dolor ciático es más frecuente en el segundo y el tercer trimestre y bastante más raro en las primeras semanas. Estos mismos cambios explican que algunas mujeres noten también molestias en la columna si ya tenían escoliosis.

Síntomas: cómo saber si es ciática o dolor lumbopélvico

La ciática suele afectar a una sola pierna. El dolor empieza en el glúteo o con un dolor lumbar en la parte baja de la espalda y baja por la parte posterior del muslo, y a veces llega hasta la pantorrilla o el pie. Hay mujeres que lo describen como una descarga, otras como un pinchazo o un ardor. Es habitual notar también hormigueo o la sensación de tener la pierna dormida, y que empeore después de pasar mucho rato sentada o de pie, al levantarte de la cama o al darte la vuelta por la noche.

Ahora bien, no todo dolor que baja hacia la pierna es ciática. En las embarazadas es mucho más frecuente el dolor lumbopélvico, que se queda en la zona baja de la espalda, la pelvis o el glúteo, casi nunca pasa de la rodilla y molesta sobre todo al subir escaleras o al separar las piernas. Según la revisión Cochrane sobre el tema, más de dos tercios de las embarazadas tienen dolor lumbar y casi una de cada cinco, dolor pélvico.

Si lo que tienes es dolor pélvico, los ejercicios y las pautas son parecidos, pero conviene que una fisioterapeuta lo valore. Hay un tercer caso: que sea un músculo del glúteo, el piramidal, el que presiona el nervio. Es lo que se conoce como síndrome piramidal o falsa ciática. Distinguir uno de otro importa, porque el tratamiento no es exactamente el mismo.

Cómo aliviar el dolor del nervio ciático estando embarazada

Lo primero, y quizá lo que más sorprende: el reposo total no ayuda. Cuando dejamos de movernos, los músculos se debilitan, la rigidez aumenta y el dolor suele ir a más. Lo que mejor funciona es moverse con suavidad y cambiar de postura a menudo, sin pasar más de media hora seguida sentada o de pie.

Por la noche, duerme de lado con una almohada entre las rodillas. Así la pelvis queda alineada y el nervio sufre menos tensión. Otra almohada bajo la barriga te ayudará a descansar mejor. Para levantarte, gírate primero de lado con las rodillas juntas y apóyate en los brazos.

El calor suave también alivia. Una bolsa de agua caliente en el glúteo o en la zona lumbar durante 15 o 20 minutos relaja la musculatura; que esté templada, nunca quemando, y lejos de la barriga. Si tienes una piscina cerca, aprovéchala: en el agua el cuerpo pesa menos, la columna se descarga y es mucho más fácil moverse sin dolor.

Hay detalles pequeños que también suman: dejar los tacones para después del parto, sentarte con los pies apoyados en el suelo y sin cruzar las piernas, y agacharte doblando las rodillas en lugar de la espalda.

¿Es bueno andar con ciática?

Sí. Caminar es de lo mejor que puedes hacer, siempre que sea a tu ritmo, en trayectos cortos y por terreno llano. Si al andar el dolor aumenta mucho o notas que la pierna te falla, para y consúltalo.

Ejercicios y estiramientos para la ciática en embarazadas

Estos son los ejercicios que más recomendamos en consulta. Hazlos despacio, sin rebotes, y para si el dolor aumenta o te mareas. Si tienes indicación de reposo, coméntalo antes con tu matrona o tu ginecóloga.

Basculación pélvica a cuatro patas

Con las manos bajo los hombros y las rodillas bajo las caderas, mete la pelvis y redondea un poco la espalda mientras sueltas el aire. Al cogerlo, vuelve a la posición neutra sin hundir la zona lumbar. Con diez repeticiones dos veces al día suele bastar para notar la espalda más suelta.

ejercicio para la ciatica en el embarazo a cuatro patas

Estiramiento del glúteo sentada

Sentada en una silla, cruza el tobillo de la pierna que duele sobre la rodilla contraria e inclínate un poco hacia delante con la espalda recta, sin apretar la barriga. Mantén entre 20 y 30 segundos y repite tres veces. Es especialmente útil cuando el dolor empieza en el glúteo.

estiramiento del gluteo para la ciatica en el embarazo

Postura del niño adaptada

De rodillas, separa bien las piernas para dejar sitio a la barriga y lleva las nalgas hacia los talones con los brazos estirados hacia delante. Si te resulta más cómodo, pon un cojín bajo el pecho. Quédate así unos 30 segundos respirando despacio.

Postura del niño adaptada

Movilidad con pelota

Sentada en una pelota de pilates, con los pies bien apoyados, dibuja círculos lentos con la pelvis hacia un lado y hacia el otro durante uno o dos minutos. Moviliza la zona sin cargarla, y lo puedes hacer mientras ves la tele.

movilidad de pelvis con pelota en el embarazo

Si en una o dos semanas no notas mejoría, o no tienes claro si los estás haciendo bien, lo ideal es que una fisioterapeuta los adapte a tu caso.

Prevención: postura, peso y suelo pélvico

No siempre se puede evitar, pero sí reducir las probabilidades de que aparezca o de que vaya a más. Mantenerte activa desde el principio del embarazo, con paseos, piscina o pilates adaptado, ayuda a que la espalda y la pelvis lleguen más fuertes al tercer trimestre. También influye ganar peso de forma progresiva: un aumento excesivo de peso carga más la zona lumbar, y si necesitas ayuda con la alimentación puedes consultarlo con nuestras nutricionistas en Bilbao.

El tercer pilar es la musculatura profunda. Un suelo pélvico y un abdomen profundo que trabajan bien sujetan mejor la pelvis y quitan carga a la espalda. Es algo que se puede empezar a trabajar con una fisioterapeuta desde el primer trimestre y que, además, te ayudará en el parto y en la recuperación posparto.

Cuándo consultar con tu matrona o tu médico

Hay situaciones en las que no conviene esperar. Pide valoración cuanto antes si pierdes fuerza en la pierna, te cuesta levantar el pie o andar de puntillas, notas adormecida la zona genital o tienes problemas para orinar o para controlar la orina o las heces. También si el dolor es tan intenso que no te deja andar, o si viene acompañado de fiebre, contracciones o sangrado.

En cuanto a la medicación, cualquier analgésico durante el embarazo tiene que pautarlo tu médico o tu matrona, aunque sea de venta libre.

Tratamiento con fisioterapia en Itxasari (Bilbao)

La fisioterapia es una opción segura durante la gestación y, según la revisión Cochrane, el ejercicio adaptado reduce el dolor lumbar y las bajas laborales en las embarazadas. En Itxasari, cuando tratamos la ciática en el embarazo, empezamos siempre con una valoración para saber si se trata de ciática, de dolor lumbopélvico o de una mezcla de los dos, porque de eso depende el tratamiento.

A partir de ahí trabajamos con terapia manual suave, adaptada a tu semana de embarazo, te enseñamos los ejercicios que mejor encajan contigo y te damos pautas para el día a día: cómo sentarte en el trabajo, cómo dormir o qué movimientos conviene evitar. Somos especialistas en fisioterapia para embarazadas en Bilbao y también trabajamos el suelo pélvico antes y después del parto.

Si quieres que te valoremos, llámanos al 944 47 65 60 o escríbenos por WhatsApp al 640 13 88 19. Estamos en Ibarrekolanda Kalea 21, junto al metro de Sarriko.

Preguntas frecuentes

¿La ciática se quita después del parto?

En la mayoría de los casos mejora mucho o desaparece en las semanas siguientes al parto, a medida que el cuerpo recupera su postura. Si pasado un tiempo sigue molestando, merece la pena revisarlo.

¿Cuál es la mejor postura para dormir?

De lado, mejor sobre el izquierdo, con una almohada entre las rodillas y otra bajo la barriga. A partir del segundo trimestre es preferible no dormir boca arriba.

¿Puedo pedir la baja por ciática estando embarazada?

La valora tu médico de cabecera según cómo te afecte el dolor en tu trabajo. Si estás haciendo fisioterapia, un informe de tu fisioterapeuta puede ayudar a explicar tu situación.

¿Puede afectar al bebé?

No. Es un dolor de la madre y no afecta al desarrollo del bebé. Lo que sí afecta es a tu descanso y a tu movilidad, y por eso merece la pena tratarlo.

Artículo revisado por el equipo de fisioterapia de Itxasari. Fuente: Liddle SD, Pennick V.