Punción seca

Una de las técnicas de fisioterapia que se usan para tratar los puntos gatillo es la punción seca.

Muy bien pero… ¿y qué son los puntos gatillo?

Los puntos gatillo son esos puntos tremendamente irritables que hay en algunas partes musculares que se vuelven muy dolorosos e incómodos.

Es un problema que se da mucho en deportistas y en personas que pasan mucho tiempo sentadas.

Cómo es la técnica de la punción seca

Para realizar la punción seca se usa una aguja parecida a la que usamos en acupuntura. Esta técnica, también conocida como «dry needling» se basa en localizar el punto causante de las molestias y pincharlo para provocar un efecto mecánico. Ese pinchazo no va acompañado de ninguna sustancia o medicamento, de ahí el nombre de punción seca.

Una vez localizado el punto el fisioterapeuta moverá la aguja alrededor de la zona afectada para encontrar reacciones. La profundidad del tratamiento dependerá cómo reaccione el paciente al tratamiento, siendo habitual que este sufra leves contracciones y calambres en la zona. Gracias a la aguja el fisioterapeuta puede alcanzar puntos que no podría alcanzar con los dedos.

Durante el tratamiento y hasta dos días después de este la persona tratada puede experimentar algo de dolor, aunque también sentirá cierta mejora de la afección originada por los puntos gatillo.

Qué efecto produce la punción seca en los músculos

La punción seca nos ayuda a destruir fibras musculares que se encuentren dañadas, ya que esta elimina aquellas sustancias que provocan dolor e inflamación mediante espasmos musculares.

Al mismo tiempo, la presión favorece el incremento de flujo sanguíneo y la oxigenación del músculo, de manera que el músculo se relaja y ayuda a la curación.

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